UN MODELO DE PLANIFICACIÓN
Modelos pedagógicos
Teniendo en cuenta que el "Diseño" hace referencia a un proceso de concepción y planificación de la enseñanza, asumimos que un modelo de Diseño Pedagógico corresponde a un método específico que guía el proceso de Diseño.
Ahora bien el diseño pedagógico puede inspirarse en una u otra fuente teórica, cuyas raíces estarán en las teorías de la educación que se asocian a las grandes tendencias contemporáneas de la educación. A continuación revisaremos los modelos academicistas, tecnológicos, humanistas, psicocognitivos, sociocognitivos, que se desprenden de sus respectivas teorías de la educación.
Modelos academicistas
Los modelos academicistas se fundan sobre una concepción de la educación que ha permanecido por mucho tiempo pues se ha ido adaptando a los cambios en la sociedad. Estas teorías se centran sobre el contenido. Las estrategias pedagógicas de esta tendencia son racionalistas y didácticas. Se basan en la exposición de conocimientos por parte del docente. En este sentido el rol fundamental del docente es transmitir contenidos para que el estudiante pueda asimilarlos.
Los modelos academicistas han evolucionado en el tiempo y se han adaptado a las necesidades de nuestra sociedad. Hoy prevalecen en la mayor parte de los sistemas educativos de occidente.
Los sistemas de formación a distancia no son una excepción. Aunque no se haya realizado un estudio científico sobre este tema, las observaciones y conocimientos empíricos nos hacen creer
que las teorías académicas predominan en la Educación a Distancia, principalmente por tres razones: nuestra cultura, las condiciones contextuales de la Educación a Distancia, las que favorecen su aplicación, y porque son combinables y complementarias con el enfoque tecnológico que también predomina en el área.
Efectivamente, los modelos academicistas han estado muy arraigados en nuestra cultura y durante muchos siglos fueron casi la única forma en que se educaba. Tanto así que aún hoy en día, habiéndose fundado otros proyectos alternativos con la intención de innovar disciplinariamente, estos modelos siguen predominando.
En el ámbito de la Educación a Distancia ha ocurrido que más de una institución que surgió como propuesta de innovación y cambio finalmente termine siguiendo un modelo en la línea academicista. Se puede entender esta mantención del modelo, por este arraigo cultural que no permite a los docentes, aún cuando posean conocimientos teóricos de otros modelos, desprenderse de la tendencia academicista.
La visión académica es compatible con la Educación a Distancia en lo que respecta a que todos los estudiantes logren los objetivos propuestos. La estandarización de los aprendizajes es también compatible con las teorías académicas que presentan los conocimientos de forma estándar, como objetos que existen por sí mismos.
Por otro lado, la pretensión de resultados comunes tampoco se aleja demasiado del enfoque tecnológico, que propone la puesta en marcha de medios para lograr resultados previsibles. Las teorías académicas se integran entonces con el enfoque tecnológico, que caracteriza a numerosos sistemas de formación a distancia. Formación a distancia de masas, modelos tecnológicos y visión académica de la educación, constituyen una suerte de simbiosis que ha probado funcionar en los últimos años.
Es así como en la enseñanza en Educación a Distancia bajo este modelo, es el docente el único poseedor de los conocimientos, y a él se le solicita que trabaje en colaboración con otros profesionales que en conjunto componen un equipo pedagógico. Este equipo, liderado por el profesor, concibe, desarrolla y construye los recursos didácticos de aprendizaje.
En este modelo el profesor es permanentemente el responsable, él toma las decisiones
importantes. Los miembros del equipo pedagógico tienen un rol de apoyo y asesoramiento al profesor, pero siguen en lo esencial el camino que el docente indica para desarrollar el curso.
Aun cuando el equipo pedagógico sea muy numeroso, es el profesor el “propietario” del acto pedagógico. En ello se justifica el que tenga tutores “que acompañan” a los estudiantes y apoyan el trabajo del profesor pero que en ningún caso puede interferir en el contenido, para darle una línea distinta por ejemplo, a la planteada por el profesor a cargo.
Ahora bien, la irrupción de las nuevas tecnologías en la Educación a Distancia ha posibilitado “recrear” la situación academicista a través de clases en línea las cuales en muchos casos conservan la magistralidad típica de este modelo, es decir, aquella que ve al profesor como el poseedor del conocimiento, y por tanto, agregando tecnología, mantienen el carácter tradicional de “cátedra”.
Desde el punto de vista del aprendizaje, este se fomenta por el contacto con el profesor y con los recursos o materiales que éste proporciona al estudiante. La lectura de textos, el visionamiento de documentos audiovisuales, la manipulación de programas por computador, son distintas modalidades que se utilizan para que el estudiante “asimile” los contenidos definidos por el profesor. El aprendizaje se logra entonces, por la intervención del docente que en formación a distancia se reflejará en el uso de recursos eficaces (ejemplo impresos bien elaborados, clases electrónicas bien documentadas).
En lo que concierne a la interacción, podemos decir que la técnica de exposición magistral no lleva aparejada la comunicación bidireccional. Esto significa que el modelo descansa en la presentación eficaz, convincente y magistral de los contenidos que realiza el profesor, estando considerada la intervención del estudiante para aclarar dudas relativas a los contenidos presentados por el docente.
La mayéutica socrática constituye una técnica representativa de este modelo, pues ella consiste en una conversación didáctica entre el profesor y el alumno, en torno a la cual aquel entrega paulatinamente su “saber” al estudiante. En Educación a Distancia este método se ha recreado bajo la forma de “conversación didáctica dirigida”. En ella, el material pedagógico debe simular el intercambio entre docente y estudiante. La estructura de esta interacción simulada, está orientada básicamente hacia los conocimientos a transmitir y no se centra en las necesidades de aprendizaje del estudiante. En síntesis, el foco de atención en torno al cual se organiza y se centra la enseñanza es el contenido y no el estudiante.
Modelos tecnológicos
Los modelos tecnológicos se han reconocido como muy cercanos a la Educación a Distancia.
Esto porque son compatibles con la necesidad de masificar el acceso a la educación y la
democratización de la misma.
Efectivamente, la Educación a Distancia implica la planificación rigurosa de la enseñanza, el desarrollo de contenidos validados y la mediatización profesional de los recursos didácticos que se utilizan. Estos requerimientos se ajustan con los procesos propuestos por los modelos tecnológicos que se dedican a elaborar sistemas cuyos resultados son previsibles, planificados y validados.
Adicionalmente, los modelos tecnológicos utilizan permanentemente los medios de comunicación y las tecnologías para representar de manera eficaz los contenidos, lo que los hace todavía más atrayentes y naturalmente ajustables a las necesidades de la Educación a Distancia. Inclusive, se afirma que es por esta razón que en el vocabulario de la Educación a Distancia encontramos una gran cantidad de términos cuyas raíces están en los modelos de este tipo12. Como afirmamos antes, estos modelos promueven la democratización y masividad de la educación, lo que en concreto implica aproximarse a una noción de “estandarización” del aprendizaje, lo que lleva consigo vislumbrar una uniformidad de resultados esperados, que constituye uno de los productos claves de este tipo de modelos.
De igual forma los modelos tecnológicos se compatibilizan bien con un enfoque industrial, típico de muchos sistemas de Educación a Distancia.
Efectivamente, para que la Educación a Distancia sea viable, desde el punto de vista económico, debe aplicar procedimientos que garanticen su rentabilidad. La división del trabajo y la especialización de las tareas, características del enfoque industrial aplicado en formación a distancia, se complementa muy bien con las propuestas de los modelos tecnológicos que sustentan la fragmentación de los procesos de enseñanza y de aprendizaje en diferentes etapas que se validan una a una de modo de controlar al máximo el logro de los resultados esperados.
Como potencialidad de este tipo de modelos frente a la necesidad de llegar a un público masivo, tenemos la consideración que la planificación sistemática, la validación de los contenidos, el control del proceso de aprendizaje, la retroalimentación que este tipo de modelos promueve, asegura que mayor cantidad de personas lograrán resultados similares.
Como síntesis, no podemos dejar de admitir que este tipo de modelos se adapta muy bien a las necesidades de la Educación a Distancia tradicional, al punto que para muchas instituciones la Educación a Distancia y los modelos tecnológicos son sinónimos.
Revisemos ahora las connotaciones específicas que podemos apreciar en la enseñanza, el aprendizaje y la interacción cuando se aplica un modelo tecnológico en Educación a Distancia.
Desde el punto de vista de la enseñanza, podemos afirmar que el seguimiento de este modelo implica planificar el proceso y mediatizar los contenidos de manera muy rigurosa. Por lo anterior, la mayoría de las veces este trabajo es desarrollado por un equipo integrado por profesionales de diferentes áreas: expertos en contenido, profesores especialistas en educación, comunicadores, diseñadores, editores. En conjunto, este equipo construye los recursos pedagógicos y crea las situaciones de aprendizaje que en la distancia, posibilitarán al estudiante lograr los objetivos de aprendizaje esperados.
Respecto de los procesos de enseñanza utilizados, reconocemos la inclusión de diferentes técnicas, no necesariamente conductistas como se pudiese inicialmente creer. Efectivamente, usando modelos de este tipo se puede promover también aprendizaje experiencial, de grupo, se pueden promover interacciones colaborativas, etc. Podríamos decir que no existe un prejuicio respecto de ningún método.
No obstante, desde el punto de vista económico si se registran limitantes. Esto porque podría suceder que desde este punto de vista el modelo propuesto no resulte rentable. Por ello, al utilizar este modelo en formación a distancia, se opta por ejemplo, por tipos de enseñanza que durante su ejecución, prescindan de la necesidad de contar con un profesor o un tutor que apoyo el proceso del estudiante. Para clarificar este planteamiento, piense por ejemplo como una representación típica de este modelo en un curso “autoinstruccional”.
En lo que se refiere al aprendizaje, éste es planificado a priori por un equipo pedagógico. Al igual como sucede en el caso de la enseñanza, todas las planificaciones posibles para el aprendizaje están “permitidas”.
Sin embargo y al igual que en ese proceso, las limitaciones económicas y los criterios de
rentabilidad son los que ponen la cota para lo que se puede hacer, pues es probable que
muchas propuestas pedagógicas y mediáticas no se puedan realizar si no se cuenta con la seguridad de obtener ganancias que justifiquen la inversión realizada y posibiliten la
manutención del sistema.
En lo que concierne a la interacción, esta tiene como finalidad que se logre la asimilación de los contenidos propuestos. Para ello se modela el proceso como un diálogo, entre el estudiante y los medios (por ejemplo, correo, teléfono, computador, etc.).
Esta interacción es a su vez fuente de retroalimentación en la medida que permite obtener información del estado de avance en relación con los objetivos esperados (piense aquí por ejemplo en los test de autoevaluación que se incluyen en los cursos o actividades planificadas siguiendo este modelo) y sobre la eficacia del sistema mismo.
Modelos humanistas
Los modelos humanistas o personalistas se centran en el desarrollo del ser y en el crecimiento personal. Debemos partir indicando que estos modelos no han sido muy utilizados en Educación a Distancia.
Paradojalmente y aunque son representativos de una corriente de pensamiento muy importante en la evolución de la sociedad, la visión que proponen de la educación no se ha impuesto como una orientación dominante y no ha logrado modificar las propuestas curriculares en ninguno de los niveles de enseñanza. Su influencia ha quedado limitada a la incorporación que de las prácticas que promueven realicen las personas o las instituciones que los siguen.
En Educación a Distancia hasta ahora no se han aplicado este tipo de modelos, y según muchos estudiosos del área, esto se debe a una razón fundamental: los fines de la educación que se proponen son difícilmente conciliables con una forma de enseñanza poco interactiva o con una formación masiva que propone un contenido estándar y no permite la iniciativa de la comunicación al estudiante.
Más aún, se afirma que el método personalista no se concilia con materiales o recursos
predefinidos que son mediatizados a priori para lograr objetivos precisos y predefinidos.
No obstante lo que ya hemos descrito, la irrupción de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en la Educación a Distancia, podrían propiciar el aumento de la inclusión de este tipo de modelos.
Ello porque estas tecnologías interactivas permiten que las personas se expresen de distintas maneras y posibilitan conciliar también la necesidad de comunicación en tiempo real, por ejemplo, con un guía o monitor del proceso que a la vez, puede demostrar y prestar atención a un desarrollo más integral y a los objetivos emergentes de los estudiantes.
Modelos psicocognitivos
Estos modelos han permitido un mejor conocimiento de los procesos cognitivos y metacognitivos implícitos en el aprendizaje humano. A partir de ello, se han desarrollado sistemas informáticos inteligentes que modelan los conocimientos, los comportamientos cognitivos de los estudiantes a la vez que pueden modelar también las respuestas a entregar por un tutor.
Este tipo de sistema está siendo cada vez más utilizado en Educación a Distancia, y paulatinamente se han ido desarrollando ambientes de aprendizaje informatizados que tienen a la base este tipo de modelo. Ello porque como recurso de aprendizaje posibilitan que el estudiante “navegue” explore y experimente un aprendizaje por descubrimiento y que en muchas ocasiones puede aproximarse más a sus necesidades que los tradicionales sistemas propuestos a partir de otros modelos que hemos revisado.
Es así como hoy se afirma que los productos de la informática cognitiva o de la inteligencia artificial presentan un potencial pedagógico real para la formación a distancia y se vislumbra en ellos muchas potencialidades para apoyar el proceso de aprendizaje de los estudiantes.
Desde el punto de vista de la enseñanza podemos decir que en Educación a Distancia no es absolutamente esencial recurrir a sistemas informáticos para llevar a la práctica este tipo de modelos. Ciertamente, los modelos de medios que incluyen recursos tradicionales (impreso, por ejemplo) sumado a intervenciones de enseñanza precisas pueden de igual manera generar ambientes propicios para la construcción de conocimientos.
Bajo este modelo, es típico que el docente invite a sus estudiantes a hacer “una exploración de su universo cognitivo”, cuyo fin es explicitar sus conocimientos previos. La estrategia de enseñanza asociada debe prever la retroalimentación para que el alumno explicite sus conocimientos y para ofrecerle a la vez, las guías y orientaciones que necesita de modo que pueda efectivamente construir nuevo conocimiento.
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La Educación es parte de la Formación del ser humano para una mejor integridad social, es por ello que se tiene hoy en día la Educación a Distancia.